jueves, 16 de julio de 2026

Amor de verano sociocultural


Ángel inicio esta entrada para contarte sobre mi corto romance con la lectura y también con un hombre xd.

Hay personas que llegan a tu vida por un corto tiempo, eso también pasa con los libros, con los textos, bueno pues imagínate que conocí a alguien, tú sabes un poco ya del tema, me has preguntado si estaba enamorada o lo quería. Debo decir que fue un buen texto, aunque de estilo académico, algo difícil de comprender y sorprendente como uno que leí en la clase de Didáctica 2, Leer y escribir literatura al margen de la ley de Daniel Cassany. Con ese título pensé que hablaría sobre los estudiantes que crecen y estudian en zonas vulnerables, zonas de conflicto armado, pero no fue así, el texto habla de la escritura fuera del aula desde las prácticas vernáculas de los estudiantes.

Mi romance fue así, una práctica para descubrir que tanto se puede uno dar a conocer a alguien fuera de sus límites, alguien con un pensamiento diferente, que en poco tiempo te puedo transformar y enseñar que el mundo es diverso, interesante y que tenemos muchas cosas por sanar, sabes esta persona me dijo: Aunque no lo creas, todos los días aprendes algo nuevo, cuanta razón tenía.

Cassany nos permite ver en su texto las distintas formas con las que los jóvenes se relacionan fuera del aula, ya te he hablado del tema, quiero decirte algo importante, no dejes de ver fútbol, de investigar, de leer los canales que contienen información sobre las alineaciones de los partidos o también encontrar la historia de vida sobre los jugadores, eso te permite descubrir que hay muchas formas de aprender, solo debes traer lo que te gusta  a tu presente, al aula, piensa en las matemáticas como un marcador de un partido, piensa en el mundial como la historia que puedes encontrar en Sociales, mientras lees puedes quedarte con los signos de puntuación que encuentras allí y así acercarte a la gramática que requieres para el área de Español. Esto no son ideas, te juro que funciona, pues no todo el tiempo estoy pensando en lo tedioso que son mis clases, suena loco pero mi cerebro procesa la información en redes sociales, películas y libros, en otra entrada trataré de explicarte.

También quiero que no olvides que debes enamorarte, sentir, salir, ilusionarte como lo hice yo en estas vacaciones, porque también debo decir que mientras conocía a esta persona pude leer, Carta al padre de Franz Kafka, me conmovió, todo padre, madre, educador, hijo debe leer esto, porque recordemos que lo dijo Saussure, “el lenguaje es una casa” Así que todos debemos alinearnos en esa carta. Sabes espero que nunca me escribas una carta así o si lo haces es porque antes has vencido al miedo de decirme lo que sientes a la cara, porque debo confesarte algo mi niño hermoso, le he escrito muchas cartas a tu abuelo, siempre ha sido muy duro conmigo, aunque por lo menos esta vez que lloré por mi decepción amorosa fue comprensivo, por primera vez no me juzgó, quizás algún día pueda mirarlo a los ojos y recitarle lo que he escrito en cuadernos.

 La mayoría de finales no son como los esperamos, pero no te quedes como el autor deseando una respuesta, interpretando a tu manera lo que el otro puede decir, quizás yo hable con esta persona de frente y le de un cierre a esta historia o también todo lo que siento se quede aquí, escrito en un texto algo informal, que no es más que nuestras memorias.

Me complace poder leer, aunque sea poco en vacaciones, también he iniciado El Plan Infinito de Isabel Allende, algo tedioso para iniciar como la gran mayoría de sus libros, más largo que Carta Al Padre, así que puede que este romance dure más y quizás duela menos, eso no significa que siempre la literatura sea corta o larga, pues hay libros de 500 páginas que se leen en días y otros en años.

La relación con tu padre duró seis años y ese fue el tiempo en el que no leí gran cosa, un par de textos sin sentido, fui muy adolescente en aquella época. No puedo olvidar que duré 2 años leyendo Cien años de soledad, el mismo tiempo que duré con Diego, a quién estimas tanto, un hombre lleno de información y complejo de entender al igual que la obra del nobel, quizás por eso estuve tanto tiempo a su lado; hago estas comparaciones para que puedas comprender mi vida romántica, algún día puede que llegue alguien a acompañarme mientras sigo leyendo un libro que aún no puedo terminar y es el libro que construyo cada día, titulado:  mi vida.

miércoles, 15 de julio de 2026

Vacaciones: cuando el aprendizaje sale del aula

Estimado Ángel, espero que te encuentres bien. Cuando inicié este semestre me comprometí a ver las 3 materias más importantes de la carrera en cuanto a la planeación de una clase, con los enfoques y modelos que aplican para un aula. Me sentí llena de miedo, creí que no podría, sin embargo, las notas reflejadas en el sistema de evaluación me dejan un buen sabor en la boca.

Para el siguiente semestre se vienen nuevos retos, sabes, ya casi terminamos esta carrera, por lo menos nos falta menos que cuando empezamos, sin embargo, tengo muchas preguntas sobre mi futura labor docente.

Hace poco nos encontramos con tu profe para hablar sobre tus dilemas de convivencia, no actúe como la típica madre preocupada, sino como la docente, la que desea enseñar desde los saberes sujetos como lo decía Bombini, reconocer los contextos de los estudiantes, me dejó un poco desilusionada que la profe me dijera que eso es imposible porque no todos los niños acceden a un celular propio, sin embargo, ella no sabe que ya está en las prácticas socioculturales, pues usa sus redes sociales para mostrar sus clases, donde habla de fútbol usando la IA, entonces puedo descubrir que el enfoque sociocultural ya está dando pasos en las aulas, solo que el miedo a no poder cumplir con el currículo nos hace negar su existencia.

Ángel, no sé que decida en unos meses para mi trabajo de grado, pero créeme que quiero poner en práctica lo que vi, leí y compartí este semestre, mira estoy aquí escribiendo en vacaciones, extrañando la universidad, porque ya le estoy cogiendo cariño cuando me queda poco.

Sabes, no puedo responderme todavía ¿cómo se podría adecuar el enfoque sociocultura y reconocer su existencia como apoyo dentro del aula para hacer que los saberes sujetos de los estudiantes no se queden en una pérdida de tiempo o actividades fuera del aula?

Eso sí, pienso que nunca podrás cumplir las expectativas de todos, pero al menos puedes brindar recuerdos, porque créeme tus profes lindas de hoy jamás las olvidaras, su metodología y demás. Así me pasa, reconozco que varios docentes han impactado mi formación académica.

En la universidad sucede lo mismo, fue un poco triste no cerrar la materia que le está dando vida a estas letras de forma presencial, supongo que se debió a los conflictos políticos y sociales de la universidad, al agotamiento del docente frente a nosotros ya que no participamos mucho, a las críticas de algunos estudiantes frente al desarrollo de los seminarios; todo esto que digo son mis pensamientos que me acompañan. A lo que voy Ángel, es que cualquier acción que realices a algunas personas las amaran y otras no tanto, eso sucede en la política, mira lo que sucede con Petro, varios hemos admirado su gobierno y otros no tanto. Aunque también miremos un ejemplo más cotidiano para ti, tienes muchos amigos que admiran tus aportes en clase, tu popularidad en el fútbol, pero eso también te lleva a tener conflictos de convivencia porque no todos tus compañeros comparten tu misma forma de ver el mundo.

Asimismo, pasa con el sistema educativo, tú no estimas al docente ácido, por sus acciones tradicionales en el aula, pero te puedo asegurar que en su salón tiene estudiantes que lo estiman y así debe pasar con la profe Danielita.

Acabo de recordar que mientras estábamos en la reunión de la profe había otra docente frente a su computador, cansada, estresada, no sé qué estaba haciendo, solo puedo pensar, que probablemente tendré días así, aunque espero no verme tan mal.


lunes, 25 de mayo de 2026

Correspondencia

 Correspondencia

 

Esta mañana cuando me preguntaron mi opinión sobre cómo creo que se ven las sirenas, me di cuenta que me faltaba algo y no sé que es, lo único que pude decir es que para mí es un árbol embrujado porque así es la sirena del bosque de Ciro Alegría, pero nadie me entendió ya que al parecer todos vieron la sirenita, cosa que yo no había escuchado, a mi corta edad he perdido algo, lo siento, no sé que decir más allá de lo que he leído, al parecer otros han imaginado cosas como una señora con cola de pescado, pero la palabra sirena ¿no me da la razón a mi?, así son las sirenas según el cuento ¿leí mal?

A veces en el aula despreciamos formas de hablar, de contar, incluso de leer, aunque si bien esto no ocurre con todos los profes es algo muy frecuente, es como si olvidáramos que todos vemos las cosas de forma distinta, y eso es la subjetividad, ¿y si la escuela aprendiera de esos espacios?  la escuela debería abrirse a otras lógicas, no imponer siempre la misma forma homogeneizadora, pero no alcanza con celebrarlo. Ahí aparece otro problema ¿cuál es el “saber común” que la escuela debe garantizar? Si solo validamos lo que cada chico ya sabe o hace, ¿para qué sirve la escuela?

20/05/26

Agradezco tu inquietud y correspondencia en cuanto a este asunto. No ha sido nada fácil escribir los últimos meses, pero me alegra leerte.

(Me causa curiosidad que quieras que te responda así, como si estuviésemos en el siglo xx, como si no tuviéramos Facebook).   

Peeero, mira que esta mañana fui a esa escuela que no te gustaba para nada y hablé con el rector, ese señor con panza gigante y gafas caleidoscópicas, y me habló de esas preguntas que te traen hasta aquí, las mismas que te expulsaron del sistema educativo, como dice él... pero, sabes, bien por ti, ¿será que por fin vas a poder imaginar en paz?

¡Ah! y me mostró un informe gigantesco acerca de tu proceso en la escuela, que lo escribió la señorita B... pero que no lo han podido enviar porque tiene muchas faltas de ortografía ¿Cómo la ves? pero que fijo, fijo lo envía la otra semana, porque no piensa "dilatar" (usó esa palabra)  más el proceso contigo. 

Pero además quiero saber por qué no me contaste que cuando estuviste en tercero no quisiste leer La Odisea... el plan lector de ese momento le regaló un ejemplar a cada niño, y muchos tuvieron dolor de espalda por llevarlo tanto a la escuela en la maleta. Pero a ti no te pasó eso, por eso el rector reclama.

Y también porque te la pasabas jugando en la escuela al cadáver exquisito literario, con las niñas de sexto, hasta que la profesora del sexto B lo notó y les decomisó el jueguito, ahí fue donde estalló todo, porque notaron que ninguna tenía buena letra y hasta escribían en hojas blancas, todas sin cuadritos-. y por si fuera poco (palabras textuales del rector) inventando historias de la escuela, como si se pudiera, con esa letra... 

Y muuuchas cosas más, hablamos como tres horas acerca de ti, de la escuela, pero sobre todo de tu poco entusiasmo por el plan lectoescritor (usó esta palabra también), que no te interesa para nada, que estás como desconectada de la realidad escolar, me dijo. Te envía saludos y un abrazo, que lo vas a necesitar, me dijo, porque no cree que te vuelvan a recibir en la escuela y que mientras pasa todo el proceso con lo de tu informe, te envía un regalo. Ahí lo tengo, cuando nos veamos te lo paso, porque pesa un montón. No quiero dañarte la emoción, pero el tal regalo que te envía es la Biblia, lo bueno es que es tapa dura con colorcitos, bien linda para qué. Me dijo que así se acercó él a la lectura y de paso a Dios, que es muy fácil que la entiendas porque la letra es clara y sin errores de ortografía. 

 Noviembre 2032

Hola estimada, La Biblia, claro como si mi madre me hubiera inculcado a leerla, como si ella me hubiera llevado a una iglesia, siempre he sido su experimento, me formó sin un credo, así que cuando tuve ese texto en mis manos solo pude pensar en que leería unas páginas para acercarme a mi hermano y así tener un tema de conversación, además de poder desarrollar mi pensamiento crítico y así cuestionar todo como siempre me ha dicho ella: Ángel defiéndase con argumentos.

No sé cómo he logrado llegar hasta aquí, hoy es mi grado de 11° mi mamá está feliz, porque ya no tendrá que aguantarse las quejas, el hijo de la docente de Español, no lee, sin embargo, en casa ella siempre me dijo, ¿cómo está Messi? Ya leíste el nuevo post de Millonarios. Gracias a su astucia, fue que ella logró encontrar un colegio, que me dejará divertir y graduar, desafortunadamente fui suspendido varias veces, porque me encantaba leer la historia de Jaime Garzón y hacerme el chistosito como él. 

Sabes algo las mamás tienen la razón, porque sé que siempre he leído, algo tan básico como las instrucciones de inflado de un balón, aunque bueno al llegar a mis últimos años escolares, al interesarme por cierto comediante leí varios libros que mi mamá tenía en casa, aunque nunca con mucho juicio, creo que no tengo sentimientos porque aún no me veo llorando como mi mamá, cuando ella relee los libros de Allende, de Lispector se pierde en lágrimas, suelta el libro sobre su cama, coge la pipa de marihuana y fuma en la ventana, me dice, ¡Ay! no sabes lo que me duele ser mujer y sentir esos libros hasta el alma, ¿será que no tengo emociones al leer, algún día podré vivir esa experiencia? Aunque no lo creas leí La hora de la estrella, no me dio nada, la analicé con ella. Aunque debo contarte un secreto, esto es para ti y para mí, siempre insistió en que debía leer a Mario Mendoza, para ser más exacto, Bitácora de un naufragio, lo hice pero ella todavía no lo sabe, no quiero que sepa que le hice caso, me dolió el capítulo del bazuco, eso me gustó, pero no lloré, aunque sí pensé en alguien que extraño mucho, solo sentí rabia me identifique, porque creo que es verdad a veces pierdes a quienes amas por medio de un demonio. 

Pero bueno dicen que proyectarse en los libros está mal, no lo sé, ahora estoy asustado, quiero ser docente y de Sociales, mi mamá dice que no, pero yo si quiero, agh me preocupa es las lecturas, ¿cómo voy a escapar de la obligación de leer? aunque lo que más deseo es ser docente para que muchos estudiantes tengan un profesor sociocultural como mi mamá lo ha intentado ser, ya me veo haciendo clases con las redes sociales y bueno vivir con diversión la etapa de la universidad. 


Enero 2033

 Ángel,

Llegó tu carta. La leí dos veces, la segunda con los pies en la silla y un tinto que se me enfrió. Me dejó dando vueltas, como cuando se te pierde una moneda en el bolsillo y sabes que está pero no la encuentras.

Así que al final leíste a Mario Mendoza. Y no lloraste. Mirá, yo tampoco lloré con La hora de la estrella, y eso que tu mamá jura que ahí está todo el dolor del mundo. Pero capaz el dolor no es solo lagrimeo. A veces es rabia y ya. Ese capítulo del bazuco que te dolió… eso cuenta, aunque no haya salido ni una sola lágrima. Los libros no vienen con instructivo para sentir bien, por más que algunos profes crean que hay que emocionarse todos por igual, como si leer fuera un concurso de quién sufre más bonito.

Me acuerdo del rector ese, panza de globo y anteojos de colores, y de la señorita B. con sus faltas de ortografía que nunca terminaban el informe. El otro día estaba leyendo algo (no te voy a aburrir, una cosa de esas que te dejan dando vueltas) y decía que la escuela a veces se parece a esos tribunales viejos donde quemaban gente por pensar distinto. Pero en vez de fuego, usan planillas, informes atrasados y frases como “no lee bien” o “escribe en este tipo de hoja ”. Me acordé de vos, de tu cadáver exquisito decomisado, de tu mamá preguntándote por Millonarios en vez de obligarte con el Quijote. Eso es como una hoguera chiquita, ¿no? No duele igual, pero va quemando de a poquito.Lo mismo ese texto decía que la escuela no puede solo festejar que cada uno lea como se le dé la gana, porque si no, ¿para qué sirve? Y ahí me perdí un rato, la verdad. Porque si todo vale, la escuela sobra. Y si solo vale lo que ella dice, nosotros también sobramos. No sé, está enredado ese cuento.

Pero a ti se te ocurrió una buena: quieres ser profe de Sociales, aunque tu mamá te diga que no. Un profe “sociocultural”, como lo sueñas. Eso me gusta. Ojo, no vayas a terminar como el rector, regalando Biblias para enderezar almas perdidas. Mejor regalá preguntas. O un bolsillo lleno de historias. ¿Te acordás de esa vaina de la caja con libros en una parada de bus, para los niños que trabajan en la calle? Ahí no había regaños, había risa. Pero también una tristeza de fondo: esos pelados tenían que leer en el andén porque la escuela no les daba bola o no sabía qué hacer con ellos. No sé, a veces pienso que lo mejor sería armar una escuela, que sea medio andén de bus, pero sin dejar de ser escuela. ¿Se podrá?

Tu mamá es una berraca. Te enseñó a leer lo que no sale en ningún plan de estudios: las instrucciones para inflar el balón, los chistes de Jaime Garzón, el humo de la pipa en la ventana. Eso ningún rector te lo va a poner en un diploma. Pero igual te graduaste. Y ahora querés volver, pero del otro lado.Solo no se te olvide que los pelados no son todos sabios ocultos ni todos rebeldes de película. Algunos nomás tienen hambre, o sueño, o ganas de que alguien les hable sin estar llenando un cuaderno.

Ah, el rector mandó saludos. Sigue con la misma panza, pero ahora con lentes redondos. Dice que se arrepiente de lo de la Biblia, pero no sé si creerle. La señorita B. renunció. Alguien dijo que se fue a vender arepas. Ojalá que le vaya bien.


viernes, 15 de mayo de 2026

Entre páginas, miedos y encuentros

 

Para el profe Alexander

Estimado Ángel Reyes espero que se encuentre muy bien, a veces me pregunto, ¿será usted un buen lector en su adultez? ¿qué le gustara leer? ¿leerá libros? Con el paso de los años iremos descubriendo su relación con la lectura.

Quiero contarle que no he sido muy juiciosa últimamente, aunque parezca increíble a tu mamá en la universidad la regañan los profes, el docente de Didáctica 2 ha estado molesto por una decisión que no tome solo yo, por una situación que no tuvo que ver conmigo, fue cuando las clases se dieron de manera virtual, decidimos no presentar nuestra actividad de esa manera, la verdad no estuvo mal, porque en formato presencial me sentí cómoda y esa actividad permitió que un día después le diera una clase a mis compañero de otra materia, así pude confirmar nuevamente que esta carrera es para mí. Debo retomar el hilo de la historia, estaba con mi celular en la mano, riéndome de algo que me dijo mi amiga Mar, cuando el docente me llamó la atención de forma brusca, lo miré como suelo mirar a todo mundo que detesto, la verdad es que, si le preste atención a él y a Pablo, sabía muy bien de lo que estaban hablando, mi docente es distinto, ya que al finalizar la clase me pidió disculpas, con el paso de los años en la academia quizás nunca veas eso, me sorprendió mucho, es la primera vez que un docente me pide disculpas y comprende que tengo el mal hábito de siempre hacer dos cosas a la vez.

Así como mi docente espero que te encuentres a varios, él es distinto, un poquito parecido a tu maestra Miel, la verdad es que en la universidad ese trono ya lo tiene la profe Juliana, ella es perfecta, es el tipo de docente que espero ser, aunque lo dudo con el carácter que tengo, bueno Alex es reflexivo, todo el tiempo te invita a pensar en tus acciones, en tus argumentos, es muy apasionado con sus clases, él desea poder dar todas las clases que nos corresponden, es la primera vez que veo eso en un docente, incluso fue enfermo un día, quiero que sepas Ángel, que varias veces los docentes cancelan cuando están enfermos, cuando no pueden ir por alguna situación familiar, pero Alex no hace eso, me gustaría decir que así seré, pero te tengo a ti, tengo diversas responsabilidades así que no puedo prometer nada ahorita.

Sabes deseo poder enseñar de esa manera, con pasión, disfrutar cada día de las clases, aunque como te decía no he estado muy juiciosa, no tuve mucha voluntad de leer, así que no participe del quiz que se realizó esta semana, lo siento tanto, porque es algo doloroso para los docentes, ver que no lean sus estudiantes, alcance a revisar el texto en clase, pero decidí que no iba a pasar a decir estupideces, a mostrar que había leído a medias, la verdad a veces me cuestan los textos académicos, eso no es muy sociocultural de mi parte, no lo sé. Debo quizás aprender a leer mejor.


Foto tomada en el paro de la universidad (2023)
                       Mi compñaero de universidad. 


Aunque en clase estuve atenta, ese tal Bombini me parece interesante, es un autor que habla de las practicas socioculturales, ojalá no se me olviden sus textos, prometo leer el que me faltó, recordar los que ya leí, pero sobre todo ponerlos en práctica. Recuerdas que una vez intenté dar talleres de lectura a la calle, eso fue antes de entrar a la universidad, recuerdas que íbamos a leer a los parques con la gente, que a veces llevamos onces, que nos divertíamos, no sé por qué no vuelvo hacer eso, ahora gracias a Alex y a Bombini puedo comprender que desde hace tiempo tengo mis propias prácticas vernáculas.

Ángel no sé que me pasa, tengo miedo a veces de leer, este semestre no he podido agarrar un libro, no sé si es normal, aunque he leído algunas cosas en Insta, también he tratado de leer los textos de las materias de Didáctica, quizás esto solo me pasa a mí, a veces no soy capaz de empezar una historia nueva, necesito un descanso.

Recuerdas que antes publicaba cosas en Insta, tengo aún esos posts, incluso participé en lives con escritores principiantes, no sé qué pasó, no lo he vuelto hacer, espero seguir, crear muchas cosas, no parar de escribir, en este momento me pregunto, ¿este blog, estas creaciones llegarán a su fin cuando acabe el semestre o tendré la valentía de darle un sentido, de seguir escribiendo nuestra historia?

Pensando el profe Alex es un poco parecido a Fernanda tu docente de Español, se entregan a su carrera con pasión, debemos disfrutar esos profes, te aseguro que pronto seguirás conociendo docentes ácidos en tu bachillerato y yo, pues terminaré mi carrera soportando estar encerrada en un salón y escuchando como hablan de sus vidas personales los docentes.

Amado Ángel tú si lees, sabes tanto de fútbol, lo haces a través de tus vídeos, de los artículos que encuentras, de los canales de WhatsApp, deseo mucho que sigas disfrutando de estos nuevos formatos, aunque también espero poderte comprarte libros en físico, en algún momento escogerás tu camino como lector, quizás sea el realismo mágico o la ciencia ficción.

lunes, 4 de mayo de 2026

Cuando leer también fue un acto de amor

 — Cuéntame otra vez, ¿cómo le enseñaste a leer a mi papá? También quiero que me leas tus cuentos, dime cuando sea grande puedo leer esos libros que dices que son inapropiados para mi edad. 

¡Ay! Ari, siempre me haces repetir las historias. 

También cuéntame los cuentos de tu gato. 

Ari, te contaré todo lo que quieras, porque si algo he tratado de hacer bien es dejarte por escrito mi amor por ti. 

La historia de cómo empecé a leer ya te la sabes, una niña que inicio el colegio con afán, con muchos miedos, bajo la educación tradicional, todo por medio de gritos, de exigencia, los docentes no eran muy amables como ahora. 

¿Qué te decían?

Shhh déjame contar, bueno me decían que necesitaba despertar, no lo entendía, yo siempre iba muy despierta, a veces me daba sueño, pero nunca me dormí. Sin embargo, en medio del dolor descubrí en la lectura una salida para mis dolores, siempre ha sido así. 

Es importante que también sepas que mi primer lector no fue tu papá, fue tu tía abuela Shelly, antes de que ella empezara su etapa escolar y de que conociera las letras con sus formas y sonidos, yo le leía lo que tenía a mi alcance, La Biblia, pero lo hacía divertido y así mi hermanita se iba a dormir tranquila, también le mostraba mis cartillas, le dejaba mis cuadernos, siempre los rallaba, hacía unas cosas bien feas. Cuando cumplió 4 decía que quería ir al colegio, así que mi papá le compró su primer cuaderno, estaba tan feliz, que en una noche lo llenó de dibujos, esta no es sola historia de cómo empezó a leer, también es la historia de como descubrió que era una artista. 

Las historias siempre nos acompañan, cada día estamos construyéndolas, es por eso que es importante contarlas, escribirlas y leerlas. 

Tu tía abuela, aprendió con amor, con el paso de los años leía por gusto algunas cosas, por ella conocí a Isabell Allende, una de mis escritoras favoritas en mi década de los 20, debes saber que ella también escribe muy bien, ella es arte. 

Me gusta cuando me cuentas historias verdaderas. 

Qué te hace pensar que todo lo que te digo es falso.

Abue, tu gato nunca fue a la luna, tampoco era un dios 

Claro que lo era, Ker fue mágico, la magia es real, vive en ti, ¿sabías que somos brujas? 

Lo sé, siempre lo dices, aunque papá dice que lo eres, así que le creo. 

Tu papá aprendió en medio de hechizos, con música de Lana del Rey de fondo. 

Así no es la historia, me dijiste que él aprendió con algo de paciencia y por el gusto que le daba verte leer en pandemia y lo protegido que lo tuviste del celular. 

Eso es cierto, pero con el paso de los años, la lectura en casa fue distinta, leíamos no solo la palabra escrita, miramos pelis, dialogamos sobre ellas, fuimos felices, creo que trate de disfrutarlo mucho. 

Así como haces conmigo, así me enseñaste a leer. 


martes, 28 de abril de 2026

Donde la tierra también enseña a leer

 

Estimado Ángel, siéntete orgulloso por leer, por los libros que tienes en casa, todos los infantiles son tuyos, mi herencia para ti es mi biblioteca, excepto los de Isabel Allende, esos espero que Mar y Luzdeluna se los repartan, lo digo así por si me muero antes o me voy del país y decido dejarlos o por si algún día ya no los necesito.  

Ángel, tu bisabuela Delia no sabe leer, ni escribir, sin embargo, te dejo esta pregunta, ¿La lectura es solo la producción visual que se evidencia en las palabras escritas o también puede ser lo que nuestros sentidos llegan a percibir?

Quiero decirte que Delia si lee, lo hace con el tacto para identificar el valor de los billetes, lo hace con los ojos cuando ve que sus hijos o nietos están enfermos, lo hace con el gusto cuando percibe que la comida ya está, lo hace cuando escucha a sus gallinas cacareando y así encuentra los huevos, lo hace con el olfato cuando el aire le habla, diciendo que la lluvia se acerca. También lee en sueños, aunque parezca imposible, pues en ese estado de quietud, ella sigue amando, sueña con el abuelito Jairo, así lo recuerda, al despertar habla de él, y entonces todos sus sentidos se transportan a los mejores momentos en los que conoció el amor.  

Es importante que sepas, que tus ancestros no tuvieron una educación de calidad, no hubo una política digna para ellos, algunos solo llegaron a 5 de primaria como el bisabuelito Jairo, otros solo a primero como La bisabuela, ella solo conoció las letras, aprendió a contar y luego a trabajar en el campo, aunque debes cuestionarte, el valor de la educación, solo se ve como un proceso de desarrollo económico, pero déjame decirte que un título nunca puede medir tu propio conocimiento y relación con el mundo.

El campo, Ángel, ese lugar hermoso: naturaleza, aire puro, libertad, así te lo describo, sin embargo, también es un espacio atravesado por los límites. Muchas veces se asume que en lo rural no se piensa, como si el conocimiento solo habitara en la ciudad.

Llevo ocho semestres en la universidad y en repetidas ocasiones, los docentes parten de miradas profundamente citadinas; propone actividades pensadas desde la ciudad y para la ciudad. Lo rural aparece entonces como algo lejano, que debe abordarse de manera autónoma, como si fuera un esfuerzo adicional, no debería ser así.

Con esta entrada, quiero decirte que la lectura en Colombia merece una política diferente, donde todos y todas puedan leer y reconocer las distintas formas de lectura que hay, porque no solo se lee la palabra escrita, así que hoy a tus 10 años eres un lector de fútbol, de planetas, de toda la diversidad que consumes en tus redes sociales.

martes, 21 de abril de 2026

La carta

 


Mi primer acercamiento a la lectura fue por medio de los libros que mamá guardaba, luego la cartilla Coquito, un texto bastante colorido, con diversas actividades fonéticas donde el objetivo era que aprendiera a leer repitiendo lo mismo. Para primer grado debo decir que tu abuela fue mi compañera de lectura, por medio de gritos, golpes y muchos regaños, muchas veces mi rostro fue revolcado entre las hermosas páginas de uno de los libros más reconocidos y leídos a nivel mundial, La Biblia

Aunque quiero contarte que la primera lectura que realicé con amor se dio por medio de una carta de tu bisabuelo Jairo Reyes y mis tíos, me enviaron un detalle muy hermoso que guardo en mis memorias, redactaron un mensaje, lleno de amor, aún recuerdo dos lindas huellas de los peluditos que vivían con mi familia, he intentado construir lo que diría ese texto.

   Hola Vanesa, mayonesa aquí te extrañamos mucho y esperamos puedas venir pronto, saludos a Yanira y a la pequeña valentina, la carta la vamos a firmar todos incluidos el perro Plutón y el gato marte.

La carta tenía una posdata decía: Te quiero mucho Laurita con amor tu abuelito

Los nombres me los inventé, pero sé que podrían existir, ya que mi familia es bastante recursiva con los alias, una vez vivó el presidente en Gualanday, pues un perro se llamaba Duque.

Después de esa carta mi abuelo se fue a vivir una temporada con nosotros, en ese momento ya iba en tercero, tenía 7 años, así que él me llevó un libro, llamado Mitos y Leyendas del Tolima, lo amé por mucho tiempo, por fin algo distinto a La Biblia, además lo usé para mis tareas, con el paso del tiempo lo dejé a un lado, conocí la oportunidad de leer libros elegidos por mí, así que un día los mitos se perdieron.

El inicio de mi etapa escolar se vio marcado por el gran afán que tenía tu abuela por verme en el colegio, siempre tuve que fingir que me adapté a esa etapa, la verdad es que fueron los 12 años mas tortuosos de mi vida, sin embargo, en la lectura a medida que fui creciendo tuve libertad para elegir, eso compensó lo horrible que fue ir al colegio para mí.

Cuando tenía 15 años, hice una pausa a mi yo lectora, tu abuelo me dijo que leer no me servía de nada, pues me había quedado embarazada, como si los libros me hubieran brindado los condones que necesitaba, tuve información, pero no responsabilidad, ya no me arrepiento, porque eres mi complemento, me haces feliz. Antes de tu nacimiento te escribí muchas cartas y te las leía, hoy lo reconozco, si seguí leyendo.

Durante tu primera infancia te leía cuentos, aunque siempre se me ha dado más fácil eso de inventarme las historias.

Lo que me llevo a encontrarme como mujer fue conocer muchos libros en pandemia, tuve tanto tiempo libre que tomé decisiones y volví a leer, así fue como descubrí que podía cumplir mi sueño de ser docente, pues las materias de literatura me enamoraron, no obstante, en el proceso académico he descubierto otras asignaturas que me permiten complementar mi formación docente.

Amor de verano sociocultural

Ángel inicio esta entrada para contarte sobre mi corto romance con la lectura y también con un hombre xd. Hay personas que llegan a tu v...