Mi primer acercamiento a la lectura fue por medio de los libros que mamá
guardaba, luego la cartilla Coquito, un texto bastante colorido, con diversas
actividades fonéticas donde el objetivo era que aprendiera a leer repitiendo lo
mismo. Para primer grado debo decir que tu abuela fue mi compañera de lectura,
por medio de gritos, golpes y muchos regaños, muchas veces mi rostro fue
revolcado entre las hermosas páginas de uno de los libros más reconocidos y
leídos a nivel mundial, La Biblia
Aunque quiero contarte que la primera lectura que realicé con amor se
dio por medio de una carta de tu bisabuelo Jairo Reyes y mis tíos, me enviaron un
detalle muy hermoso que guardo en mis memorias, redactaron un mensaje, lleno de
amor, aún recuerdo dos lindas huellas de los peluditos que vivían con mi
familia, he intentado construir lo que diría ese texto.
— Hola
Vanesa, mayonesa aquí te extrañamos mucho y esperamos puedas venir pronto,
saludos a Yanira y a la pequeña valentina, la carta la vamos a firmar todos
incluidos el perro Plutón y el gato marte.
La carta tenía una
posdata decía: — Te quiero mucho Laurita
con amor tu abuelito
Los nombres me los inventé, pero sé que podrían existir, ya que mi
familia es bastante recursiva con los alias, una vez vivó el presidente en
Gualanday, pues un perro se llamaba Duque.
Después de esa carta mi abuelo se fue a vivir una temporada con nosotros,
en ese momento ya iba en tercero, tenía 7 años, así que él me llevó un libro,
llamado Mitos y Leyendas del Tolima, lo amé por mucho tiempo, por fin algo
distinto a La Biblia, además lo usé para mis tareas, con el paso del tiempo lo
dejé a un lado, conocí la oportunidad de leer libros elegidos por mí, así que
un día los mitos se perdieron.
El inicio de mi etapa escolar se vio marcado por el gran afán que tenía
tu abuela por verme en el colegio, siempre tuve que fingir que me adapté a esa
etapa, la verdad es que fueron los 12 años mas tortuosos de mi vida, sin embargo,
en la lectura a medida que fui creciendo tuve libertad para elegir, eso
compensó lo horrible que fue ir al colegio para mí.
Cuando tenía 15 años, hice una pausa a mi yo lectora, tu abuelo me dijo
que leer no me servía de nada, pues me había quedado embarazada, como si los
libros me hubieran brindado los condones que necesitaba, tuve información, pero
no responsabilidad, ya no me arrepiento, porque eres mi complemento, me haces
feliz. Antes de tu nacimiento te escribí muchas cartas y te las leía, hoy lo
reconozco, si seguí leyendo.
Durante tu primera infancia te leía cuentos, aunque siempre se me ha
dado más fácil eso de inventarme las historias.
Lo que me llevo a encontrarme como mujer fue conocer muchos libros en
pandemia, tuve tanto tiempo libre que tomé decisiones y volví a leer, así fue
como descubrí que podía cumplir mi sueño de ser docente, pues las materias de
literatura me enamoraron, no obstante, en el proceso académico he descubierto
otras asignaturas que me permiten complementar mi formación docente.
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